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Cuarentena

¿Qué hacer ante el Covid-19 y el miedo a la muerte? ¡Platicarlo!

El Covid-19 y el miedo a la muerte

Ahora que nos enfrentamos a una crisis sanitaria es imposible no pensar en la muerte. Las cifras de fallecidos y contagiados aumentan cada día y es inevitable sentir temor. ¿Qué hacer con nuestras emociones? Comunicarlas.

Ahora que nos enfrentamos a una crisis sanitaria es imposible no pensar en la muerte. Las cifras de fallecidos y contagiados aumentan cada día y es inevitable sentir temor. ¿Qué hacer con nuestras emociones? Comunicarlas.

Los días de cuarentena se sienten extraños: las horas pasan lento pero a la vez muy rápido. Tenemos más tiempo libre, pero no se puede disfrutar de la misma manera. Cuando nuestra mente no está ocupada comienza a maquinar un montón de pensamientos alrededor de la situación actual y surgen preguntas recurrentes: ¿Cuándo volveremos a la normalidad? ¿Qué podemos hacer para ayudar? ¿Por qué no valoramos más las cosas simples de la vida? ¿Y si me contagio? ¿Seré uno de los contagiados sin síntomas?

Seamos honestos: es inevitable no pensar en que la enfermedad podría alcanzarnos o peor aún, afectar a alguien a quien amamos. Con tantas dudas rondando por nuestra cabeza, el miedo a la muerte se hace presente. Es totalmente normal sentirlo,  como seres vivos estamos conscientes de que algún día moriremos y la angustia se incrementa.

Con los medios de comunicación siguiendo la pandemia minuto a minuto, las compras de pánico y los rumores que ha desencadenado el Covid-19 es inevitable no sentir miedo. En ocasiones nos hace mantenernos a salvo y en otras nos paraliza y nos hace actuar sin analizar la situación.

EL MIEDO TAMBIÉN ES CONTAGIOSO

Si algo se puede contagiar más rápido que el coronavirus es el miedo. Está comprobado que ver o escuchar a alguien sintiendo miedo provoca temor en las personas que están a su alrededor.

Saber controlar el miedo es fundamental para mantener nuestra salud mental y física, así como la de las personas que nos rodean. Uno de los puntos clave para enfrentarnos al miedo a morir es hablarlo.

Existe una gran diferencia entre ese miedo que nos hace mantenernos a salvo y el miedo irracional que nos paraliza y nos hace actuar sin analizar la situación.

Puede sonar como un tema difícil de tocar en medio de la contingencia, pero es una forma de liberar el estrés que nos está produciendo y de prepararnos para cualquier escenario. Todos lo pensamos, pero nadie se atreve a decirlo y es necesario hacerlo.

Hay que encontrar el momento indicado para introducir el tema de manera sutil, por ejemplo: «Sé que no es fácil procesar todo lo que está pasando en el mundo, pero me gustaría hablar de los posibles escenarios».

Durante esta plática lo más importante es conocer los deseos de nuestros familiares después de su muerte, saber dónde encontrar documentos importantes y qué les preocuparía dejar pendiente. Es mejor tener esta conversación mientras estamos sanos y no envueltos en una situación más complicada. Los profesionales de la salud han advertido que este virus deteriora a las personas rápidamente, por esta razón recomiendan tener conversaciones honestas sobre el tratamiento antes de estar contagiado.

También aseguran que el Covid-19 es un virus muy cruel; le niega a los pacientes críticos la posibilidad de tener a un ser querido apoyándolos a su lado. Si de algo estamos seguros es que el amor, la compañía y el apoyo de nuestros familiares y amigos es un factor muy importante en la recuperación de cualquier enfermo. Sin embargo, con este virus lo más cerca que un paciente grave puede estar de sus familiares es a través de una videollamada y no todos contamos con la posibilidad de tener un dispositivo móvil que nos lo permita.

Platiquemos de esta realidad ahora que estamos sanos y cerca de los que más queremos.

Estos consejos nos ayudarán a hablar de la muerte con nuestros seres queridos:

– Es importante no presionar a los demás para tener esta plática, no todos están listos para hablar de la muerte. Seamos conscientes de que cada quien afronta las cosas de distinta manera.

– Todos se deben sentir con el poder de preguntar cualquier cosa y de dejar la conversación cuando así lo decidan.

– No es necesario tener la conversación con todos los integrantes de la familia al mismo tiempo, puede ser por separado con cada miembro o en grupos pequeños.

También podemos compartir estos consejos con nuestros seres queridos para disminuir la ansiedad que nos está provocando la pandemia.

– Debemos recurrir a fuentes oficiales para informarnos. Una de las principales causas de la paranoia social son las noticias falsas a las que tenemos acceso por las redes sociales. Con fuentes oficiales nos referimos al gobierno o autoridades que lo representen.

– Sigamos las indicaciones de las autoridades como: quedarse en casa, la sana distancia, usar tapabocas, gel antibacterial y lavarnos frecuentemente las manos con agua y jabón.

– Es bueno estar al tanto de la situación, pero hay que evitar estar en contacto con la información todo el tiempo, pues esto nos mantendrá en estado de alerta y no
podremos relajarnos.

Recuerda que alguien en casa tiene que mantener la calma. Así como el miedo es contagioso, la calma también lo es. Estar en presencia de una persona con seguridad y confianza  ayuda a que las personas que están sintiendo miedo lo superen. Esto aplica sobre todo con niños, pues ellos tienden a seguir el ejemplo de sus mayores.